Como se puede ver, acabé por el suelo con las mises abalanzándose sobre mí.
He ocultado las posibles huellas de identificación, si no, no puedo pagar su cachet.
Lo de la ley Sinde seguro que os suena a todos. Las otras dos son el equivalente de eeuu, mucho más restrictivas.
No sé qué significa en vasco, pero lo definen como lugar de encuentro universidad-sociedad. Entresaco algunas frases:
Esta es de las entradas chorras que trato de hacer para justificar un título sugestivo. Pero como no me sale nada decente, pues os vacilo un poco. Lo que sí sé que será complicado, y que eso de quedarse en casa esperando que las soluciones nos vengan a llamar a la puerta, pues que no.
Me pasa mi corresponsal de Silicon Valey la noticia de que el Corte Inglés ofrecerá servicios dentales en sus centros. (a estas alturas ya ha sido noticia)
e de pesimismo y victimismo, y de echar las culpas fuera. No sirve y es contraproducente.
Les escuché por la radio, en uno de mis viajes por todo lo largo y ancho de este mundo (parafraseo al Capitán Tan, Valentina y Locomotoro). Se han quedado sin fondos, y quieren llegar a conseguir 3000 voluntarios que aporten 1€ al mes durante tres años, para seguir con sus trabajos de glaciología y evaluar el impacto climático.
Comentábamos ayer en el Cole, en una charla con aforo masivo, sobre los requisitos para montar un chiringuito, y ninguno suscitó polémica excepto la polémica ley de supresión de barreras arquitectónicas, que nuestros polémicos y bienpagados parlamentarios forales habían "mejorado" recientemente.
La veo allá, sobre el horizonte, alta y bella, y avanzo dos pasos hacia ella. Entonces ella retrocede otros dos. Corro diez pasos y ella retrocede corriendo otros diez. Ando despacio, distraído hacia ella, y ella se aleja tranquila.
Se baraja estos días la posibilidad de reducir en un 50% la deuda griega, que muchos asumen casi ya incobrable. Si por aquí hay indignados, por allí ni te cuento.
A continuación, grupos de feisbuc y similares, en los que puedes participar. Aporta tu granito de arena, mejora un poco este mundo, fomenta el activismo. Me imagino que a los jóvenes no os dice nada, pero nos hace reir bien, out of load (fuera de rango) que se dice.

Pinchando el título te sale entero en la edición on line, pero lo transcribo para navegantes.TERAPIAS Y TERAPEUTAS
La mayoría de los terapeutas puramente alopáticos (término más aceptado) actúan a través del cuerpo denso, de la materia, en el plano físico. Receta, maniobra, técnica, fármaco, manipulación, intervención, biopsia… no hay duda de que tienen un buen respaldo científico, contrastado, y logran resultados otrora inimaginables, proporcionando una inestimable calidad de vida y una gran fiabilidad clínica.
Estamos también acostumbrados, al pensar en las terapias complementarias o energéticas (términos también consensuados) en su parte mecánica. Homeopatía es, por ejemplo, recetar un frasquito con agua y unas gotas de un producto (que incumple químicamente el número molecular de Avogadro) que debe de tomarse con una pauta fija, cartesiana. Como si ese frasquito se sirviese en máquinas expendedoras con un manual de instrucciones en la etiqueta. No se alude (especialmente nuestros “enemigos”) a la parte energética, sutil, emocional o como quiera que sea (ni yo mismo lo sé) que tanto cuidamos.
Pues eso; la parte energética no está tanto en el frasquito como en nosotros y en el paciente. La faceta humana reside en las personas, no en las cosas; las cosas más importantes de la vida no son cosas. El acto y el mecanismo terapéutico residen, en última instancia, en elementos desconocidos, de por qué un quark (por pararnos en un nivel que conocemos) decide una posición o un momento (quánticamente excluyentes). Hasta donde sabemos, la materia no existe en realidad, sino que es una curiosa forma de manifestarse la energía (tampoco sabemos qué energía).
Pocas escuelas, pocos alumnos, prestan la importancia que se merece (casi toda) a esta faceta. La formación del terapeuta, que llamaré holístico. Si consideramos la enfermedad, mi concepto de la misma se basa en un desequilibrio del Ser, consigo o con su entorno, tal y como nos han enseñado todas las medicinas tradicionales de toda la historia. El holismo, nos sitúa en un entorno del que formamos parte, y a cuya armonía debemos contribuir, como médicos, como personas, como ciudadanos… como enfermos, facetas todas inseparables de nuestra persona.
Todos nosotros resonamos en frecuencias múltiples y diferentes, lo que quiere decir, que somos absolutamente únicos, irrepetibles, irreproducibles, y diferentes a cada instante, tomando como tal cada fracción de tiempo absoluto (según Plank, 10-44 segundos). Todo Ser es también un ente con Conciencia, esto es, capacidad de responder de forma coherente y razonada a una información. No entraré en si la estabilidad de los electrones en las órbitas atómicas o el dipolo magnético de la molécula de agua pueda considerarse como una forma de conciencia, pero podemos afirmar que la enfermedad es, sin duda, la búsqueda del un equilibrio, con información o procesos incorrectos, equivocados, bajo un punto de vista de la salud. El enfermo desarrolla un proceso, que llamamos enfermedad, porque recibe y/o procesa con un resultado patológico, pero es en realidad, un equilibrio “sano”, lo más perfecto posible con la información y los esquemas disponibles. La enfermedad es un estado de equilibrio, de salud, aunque no sepamos verlo.
Cada uno de los terapeutas (casi todos además, con sólida formación científica que también aceptamos) nos sentimos atraidos, en primer lugar, por el lado humano, empático de la sanación, de la misma forma que nos sentimos atraídos por las artes plásticas, escénicas, la música… Complementariamente, comenzamos a tocar instrumentos varios. MTC, homeopatía, reflexoterapia, kinesiología… aprendemos y enseñamos de ellos, hasta que, finalmente, nos hacemos maestros en uno de ellos, en mi caso, la kinesiología, a mi modo, manera y sistemática personal. No existe otra manera de aprender que empezar tocando mal. El violín, el fagot… conocer nuestras capacidades y nuestras limitaciones nos ayuda a superarlas, y la experiencia, y los pacientes agradecidos, son nuestros galones y méritos.
Sin embargo, hay una faceta muy importante en nuestro proceso de aprendizaje. Cuando prescribimos algo, lo importante no es la terapia, sino el terapeuta. Lo que cura realmente no es tanto la técnica, sino la información que introducimos en su sistema, utilizando las autovacunas, la flores, el campo energético o electromagnético, la conciencia… y, por supuesto, los antibióticos y antiinflamatorios alguna vez. Como terapeutas podemos y debemos explorar nuestro cerebro derecho, holístico, integrador, artístico, armónico, a través fundamentalmente de las técnicas de introspección y meditación que nos conectan además con el Yo universal, del que venimos y al que vamos.
Y como siempre, nunca debemos aislarnos del entorno científico, que nos muestra realidades incuestionables, y que padece, como todos sabemos, de grandes defectos; como nosotros.
Pillado de una cadena: carta de un lector a una erudita, quien afirmaba que "murciélago" era la única palabra castellana con las cinco vocales.Mi estimada señora: Piense un poco y controle su EUFORIA; un ESCUÁLIDO ARQUITECTO llamado AURELIO o EULALIO, no me acuerdo, dice que lo más AUTÉNTICO es tener un ABUELITO que lleve un traje RETICULADO y siga el ARQUETIPO de aquel viejo REUMÁTICO y REPUDIADO que CONSIGUIERA en su tiempo ser ESQUILADO por un COMUNICANTE que cometió ADULTERIO con una ENCUBRIDORA cerca del ESTANQUILLO sin usar ESTIMULADOR.
Señora escritora: si el PELIAGUDO ENUNCIADO de la ECUACIÓN la deja IRRESOLUTA, olvide su MENSTRUACIÓN y piense de modo JERÁRQUICO. No se atragante con esta PERTURBACIÓN que no va con su MILONGUERA y METICULOSA EDUCACIÓN
(lo tenía en la reserva, como serpiente de verano, para un periodo de sequía creativa, por el momento me exprimo para otros proyectos)
