viernes, 15 de noviembre de 2019

CEPILLOS MANUALES Y CEPILLOS ELÉCTRICOS

A propósito de una pregunta, desarrollo el tema para deleite del personal. que os aproveche




No te voy a dar solución cerrada, pero podrás equivocarte con más criterio (en mi consulta, lo bordo).
a)      Las ganas de cepillarse no se compran, la única forma es motivar al chico. Mi personal está especialmente preparado para ello. Si quieres hacerlo a nivel casero, pues un método es tintarle los dientes con un colorante alimenticio (puro, en todos los piños, te aconsejo el rojo) y luego que se enjuague, cuidando al escupir, que ponen el lavabo perdidico. La placa bacteriana es esa mierdecica que se queda adherida a los dientes, como algo pastoso, que se quita con la uña, pero mejor quitarlo con el cepillo. Eso es la PLACA BACTERIANA, o biofilm, que se nos forma a todos por todas partes, y la única manera que tenemos de quitarla, es con frote mecánico, ayudado por la pasta, que tiene tres cosas: abrasivo, jabón y colorantes-saborizantes. Vendían unas pastillas, PLAC CONTROL, de eritrosina (colorante alimenticio) para teñir, es lo que usamos los dentistas
b)      En todo caso, en la adolescencia el problema más importante son las caries. Dejar de comer cochinadas (dulces) previene del 90% de las caries. Cepillarse como un poseso, apenas el 10%. Así que ya sabes quién es tu enemigo: las cochinadicas entre horas, pero en parte también, todas esas cosas que son dulces y no lo parecen, porque lo ocultan deliberadamente. Producen caries:
a.       MUCHO: además del azúcar, todo lo que sabe dulce aunque ponga que no lleva azúcar:  los caramelos y chicles sin azúcar, todos los refrescos y batidos, todos los zumos envasados, todos los lácteos de sabores y edulcorados (fundamentalmente, yogures) los cereales (los malos llevan el 20%) chocolates (a partir del 80% de cacao, amargos, menos problema) y toda la repostería, en especial la industrial y cremas diversas, de cacao o nata (la nocilla lleva casi el 90% azúcar). Las salsas industriales (kétchup rondaba el 50%, creo que luego lo bajaron al 30 o así…)
b.      Medio: las galletas secas, los bollos artesanos, los postres dulces después de comer,
c.       Bajo: el pan industrial (pizzas, Burger, pan de molde…) suele llevar alrededor del 10% de azúcar o edulcorantes (además del 10% de grasas de esas malas). El fuet mucho, el resto de embutidos poco, excepto el jamón de york y mortadela rondan el 15%, pero es muy variable. Cuanto más rico, más caries.
c)       Ya situados en el problema, es importante que la alimentación del chico (y de la humanidad) sea consistente, dura, que ejercite los dientes y masomenos los desgaste algo. Y que cuando se cepille, ponga muy poca pasta de dientes (apenas un guisante) y esté un ratito, mínimo 2 minutos, cepillando con cierta parsimonia por zonas (el colorante ayuda mucho, si se cepilla mal le queda todo pintado). Lo importante es la impregnación de flúor. Detener las caries con el frotado mecánico es absurdo, nunca lo vas a conseguir, pero el flúor si, funciona como preventivo (muy limitado)
d)      Cepillo: la eficacia del manual es incomparablemente superior, aunque claro, exige algo de esfuerzo y adiestramiento (muy poco, basta 15 minutos de enseñarle, y de paso, motivarle). En adultos con problemas periodontales no, ahí la eficacia es crítica, exige varias clases y trainings, ir depurando la técnica, pero eso generalmente lo implantamos lentamente a partir de los 40 años, y con metas progresivas, y depende del grado de patología. El cepillo manual es asequible, barato, versátil y completo, y en pacientes complicados, necesitan 2-4 aditamentos de distinta forma, para cada una de las superficies. En jóvenes es suficiente 2-3 minutos, en pacientes periodontales, pocas veces baja de 10 min, pero el consuelo es que hay que cepillarse 1 vez al día muy bien, y una o dos mal.
e)      Cepillo eléctrico: descarga mucha energía sobre los dientes, y limpia, fundamentalmente, las zonas prominentes, las partes salientes de los dientes, no limpia en el surco de la encía, que es lo que importa, ni entre dientes. Produce desgastes de esmalte y retracciones de encía, si se aplica mal (lo normal) a largo plazo es habitual. Y además, es caro, contamina, tiene pila o batería que tiene que estar operativa, se rompe, hay que comprar repuestos, es un enchufe más, si te lo olvidas en cualquier sitio, o no está operativo, pues dejas de cepillarte. Hace ruido, genera CEM (campos electro-magnéticos, aunque de ínfima potencia). Aun con todo esto, pues si realmente la alternativa es no cepillarse, pues bienvenido sea el cepillo, pero repito que tiene grandes limitaciones e inconvenientes.