sábado, 3 de enero de 2009

CDs

He estado mirando unos CDs de música, para regalos de reyes, en mis pueblos (Cesar Augusta y Pompaelo) y se ve que voy de carroza tope. De los nuevos grupos aún hay lanzamientos, pero cuando les digo que quiero uno de Moustaki, o las canciones para niños de Rosa León (maravilloso, de antología para eso, para niños) me momifican con la mirada.
Y yo venga a buscar entre estantes de carátulas rayadas, polvorientas, y alejadas de los pasillos de promoción. El soporte físico de cualquier cosa (en especial los CDs) está llamado a desaparecer, y pronto. En cuanto se popularicen los regrabadores del Blue Ray (el HD DVD ya ha perdido su guerra; antiguamente las batallas duraban unos añitos, ahora es cuestión de meses) con discos que llegan a 15, creo incluso 25 Gb, les tocará a las películas de video, si la censura de la red no lo remedia.
La estratagema de los fabricantes de electrónica de que exijamos cosas con cada vez más capacidad, para tener que prescindir de las tradicionales y sencillas herramientas informáticas (aún me acuerdo del Word Perfect sobre DOS, maravilloso, aunque el DW3 dejaba mucho que desear) algún día tocará techo, digo yo. Mientras tanto, seguiremos queriendo lo que no tenemos, como siempre.
Hay que ver lo que nos pesa lo que nos falta, en comparación con lo mucho que nos sobra, que es en realidad lo que nos lastra.

No hay comentarios: