martes, 15 de julio de 2008

Share

En castizo, índice de audiencia. Se podría escribir enciclopedias, tratados de historia, sociología, ecuaciones matemáticas, disquisiciones físicas, filosóficas... sobre este dato que estampa a fuego sobre la frente a cualquier producto audiovisual, y del que dependen éxitos, fracasos, mentiras, verdades, felicidad, desgracia...
Parece que el encierro es uno de los que más considerados está en el mundo. Y si hay algún muerto, chanchi piruli. Tres minutos que caben en cualquier cuña, con emoción, tradición, riesgo, ritos, atuendo ritual...
¡Ave Caesar! ¡Torituri te salutan! (puristas del latín que se callen).

2 comentarios:

Tordon dijo...

Nunca opinaré sobre ritos foráneos, ya que Montesquieu me contó hace tiempo que no hay nada más ofensivo para un hombre que chocar con sus ceremonias y costumbres. Sin embargo, me entristece que la avidez de beneficios de las grandes productoras se riegue con sangre ajena.
Me temo que no siempre coincide el índice de audiencia con el de sapiencia.

Pele Ón dijo...

¡Pecata minuta con lo que hay por ahí...!
No merece otro comentario que la reflexión personal, que para eso hago este blog.