
- no pretendemos que la universidad deba tener una opinión formada oficial sobre las grandes cuestiones políticas, económicas, sociales o culturales.
- la diversidad y riqueza de ideas y enfoques, la originalidad de las preguntas, serían en si misma una importante aportación al debate societario.
- la universidad se ha ido acomodando a esta situación de incomunicación con la sociedad.
- algunas personalidades académicas destacan en la creación de opinión pública, que ni cuestionamos ni rivalizamos, sino aprovechamos y dinamizamos.