jueves, 5 de febrero de 2009

Motivación

En un entorno de pasotismo, originado por el poco interés que aparentemente tiene nuestra juventud (aunque es más figurado que real, nuestra juventud se adapta a los tiempos, en que nos sobra casi todo lo que tenemos, y no quieren más) se habla mucho de motivación del alumnado. Y se olvidan de que, al menos cuando yo estudiaba en mi cole, en gran medida nuestro interés era directamente propocional a la ilusión que ponía el profe. En cuanto explicaba con entusiasmo, nos contagiaba y nos poníamos en general a rendir más.
También cuenta siempre la expectativa de recompensa, como en todo. Los castigos, el miedo, es una muy mala motivación, aunque tiene que existir. Las penas deben ser, para las transgresiones menores, muy muy leves; a menudo, basta con el arrepentimiento sincero, y el propósito de enmienda. También debe existir la pena punitiva, la que provoca daño en el sujeto, pero sólo para casos extremos y que amenace con reincidir. Sorprende que un 4-5% de la población haya pasado alguna vez por la cárcel (o tiene penales, no sé muy bien). Si te asombras, piensa que en EEUU es casi el 10%. Hemos mejorado mucho, pero el sistema no es perfecto.
Volviendo al profe: Nada hay más contagioso, como decía que el entusiasmo. No hay otra meta más limpia y reconfortante que la satisfacción de haber consegido algo. Cámbiate tú, y cambiarás al mundo, y no pidas lo que no estás dispuesto a dar.

7 comentarios:

mmarin dijo...

Uff, totalmente de acuerdo contigo.
La mayoría de los profesores actúan como meros autómatas: dictando apuntes, y corrigiendo exámenes ( eso lo he vivido años en la más respetada Facultad de Derecho de este país..), y sí, a mí personalmente, me ha desmotivado.

Pero si nos vamos a la educación secundaria, estarás conmigo en que, con el "borreguerismo " actual de las aulas, por no llamarlo a veces delincuencia,difícil ya es acceder a dedicarse a esa etapa de la enseñanza, como para ir motivado...
Hay un problema gravísimo de fondo.La solución, evidentemente, si la supiéramos, ya estaría sobre la mesa.Pero mientras tanto, yo intentaría volver a hacer reinar lo que hoy se ha perdido por completo: respeto e ilusión por aprender, no necesidad de aprobar.
¿Fácil, eh? ;)
Besos Manolo.

Mery Jane dijo...

La verdad es que estoy de acuerdo contigo al 100% en todo; el ejemplo más claro es que en 2º de bachiller (el equivalente a COU) yo sacaba 10 en historia, y eso que dicha asignatura nunca me había gustado un ápice, pero era tal el entusiasmo que nos contagiaba la profesora que sacábamos todos buenas notas.

Y durante la carrera me pasó lo mismo con algunas asignaturas, mientras con en otras te morías de aburrimiento y no le veías utilidad.

También algo de razón tiene "mmarin" en su último párrafo, pero entiendo que si los profesores son los que no están motivados para enseñar, imagínate los alumnos para aprender.
Y desde luego ese borreguerismo se debe a la gran permisividad que hay. Sólo nombrar el respeto que imponían algunos profesores en mi época, que incluso los borregos se callaban.
No sé por qué me da que eso hoy día está mal visto, y los profesores se han visto obligados a cambiar de alguna manera.

Por desgracia eso que defines como fácil es todo lo contrario, al final reina la comodidad en la enseñanza sobre la lucha por enseñar bien y que los alumnos se superen.

mmarin dijo...

Efectivamente, Mary Jane, lo de fácil era totalmente en tono irónico.
Es una pena, pero es el sistema "educativo" imperante es el que hay: el de lo cómodo.
Un beso a los 2

Pele Ón dijo...

Me lo decía mi hijo, que en nuestro sistema educativo se dedican ingentes cantidades de recursos a que el alumno apruebe, pero no a que al que apruebe se le motive. Se arrastra desde hace muchos años, no se promociona el talento adecuadamente.

Mery Jane dijo...

Lo cierto es que, como dices, eso ya viene siendo así desde hace unos años,por desgracia.
Aún quedan unos pocos profesores que se atreven a motivar a sus pupilos. Y es una pena, llegan a la Universidad sin saber lo que quieren ni nada que los motive especialmente, con indecisión a la hora de escoger sus estudios futuros.

Un abrazo a los dos y que paséis un feliz fin de semana.

Pele Ón dijo...

El desinterés anida en todos los estratos de la sociedad. Es raro el interés en mejorarla, prima más el "pillo lo que pueda y me largo" habitual (homo homini lupus).
Debemos de conseguir representación política, social... no callarse, vamos; dar guerra

Laura M. Cañamero dijo...

Me encanta este post, PeleOn. Tiene una claridad muy agradecida.
Basta con pequeños cambios para ver resultados... el problema es que mucha gente no se conoce: no saben qué pedir ni qué están dispuestos a dar. Se mecen en la cuna del recibimiento.
Estoy contigo.
Un abrazo.