
He sido nombrado contramaestre de un submarino muy chuli, en el que toda la tripulación somos mandos, así que será fácil entenderse. Nos turnaremos en los pedales democráticamente, dado que me encargo yo de que sea ecológico de lo más, el combustible es Agua de Escocia.
Iremos a Waveland, tengo que renovar el pasaporte, y ver a unas foquitas que me escriben todos los inviernos.