
1º: El talento, generalmente está cerca. Tan sólo tenemos que escuchar a nuestros semejantes, y darles formación e iniciativa. Y aguantarles algo, claro está, es imposible quedarse con sólo lo bueno, y proscribir lo malo. Tanto si los de arriba como los de abajo quieren demasiado, se rompe, es muy delicado mantener una relación, y hay que partir siempre de la base que de lo malo hay que devolver un poco menos, y de lo bueno, un poco más.
2º: Eso mismo que se aplica con personas, debe aplicarse con sociedades. Las sociedades insensibles a la sensibilidad social, están llamadas a ganarse enemigos por todas partes. Una de las preguntas más difíciles de contestar es a quien se pregunta ¿porqué me odian todos?; ¿porqué todos me quieren quitar lo que tengo?. Es muy común hoy día, ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, lo dijo nosequién hace un tiempo.
3º: Necesitamos conocernos. Nadie es capaz de trascender sobre su realidad material, su cárcel, que es su cuerpo, sin tener un profundo y seguro conocimiento de sí mismo. Mal
que nos pese, por herencia cultural, virus en nuestro sistema operativo, juguete de quién sabe quién, fuerzas sobrenaturales, cuánticas, deterministas o librealbeldristas, somos algo más que nuestro cuerpo, cárcel, y nuestra mente, ventanita por la que entra la luz. Somos metamente y espíritu, aunque nadie ha sido capaz de dar una buena explicación a ello, aunque lo busquemos denodadamente, y está y no está en ningún sitio y en todas partes; cada uno tiene que encontrar la suya.
que nos pese, por herencia cultural, virus en nuestro sistema operativo, juguete de quién sabe quién, fuerzas sobrenaturales, cuánticas, deterministas o librealbeldristas, somos algo más que nuestro cuerpo, cárcel, y nuestra mente, ventanita por la que entra la luz. Somos metamente y espíritu, aunque nadie ha sido capaz de dar una buena explicación a ello, aunque lo busquemos denodadamente, y está y no está en ningún sitio y en todas partes; cada uno tiene que encontrar la suya.Un probablemente último consejo: No intentes ser yo, que aunque me llenaría de vanidad, sería una de las más profundas trampas. Sé tú. Difícil te lo pongo.