Es el primer libro de filosofía-religión del mundo, dicen, escrito hacia el 600 A. C., aunque hay quien se remonta mil o dosmil más. En realidad Tao se traduce mejor por camino, modo, manera, y a su alrededor todo son leyendas.Está escrito en lenguaje bastante críptico, algo así como lo del Nostradamus, que sólo te enteras de lo que ha dicho a toro pasado, re-re-re-interpretando sus escritos. Hay quien le encuentra conexión con la física cuántica, con la Trinidad, con el Big Bang... (intervención divina, claro).
Dicen también que, su autor, Lao Tzé, se marchó al Tibet, donde redactó con otros sabios las fuentes de la filosofía tibetana.
No se ha terminado de explicar bien el fenómeno de por qué, en determinado momento de la historia, surgieron figuras como Zaratustra, Sócrates, Siddharta, el citado Lao Tsé y otros muchos. Al parecer también coincidió con un fenómeno muy similar en la América precolombina y polinesia, en cuanto a eclosión del pensamiento. Me imagino el futuro planteará y resolverá enigmas.
Pero como comentaba este finde, rastreando cerámica en nuestro yacimiento Ibero particular, a partir de un minúsculo indicio se te pueden montar una civilización completa, y como decía en el cierre de comentarios del post anterior, la única verdad es que todos estamos equivocados.